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jueves, 11 de enero de 2018

Los libros que he leído el segundo semestre de 2017 y un pequeño (no, no tanto) comentario de cada uno.

Sascha Schneider

Para ver la primera parte de este post, haced click aquí.

Ha llegado el momento de hacer una pequeña recopilación de mis lecturas leídas entre Julio y Diciembre de 2017. Recuerden: son opiniones subjetivas, vistas desde mi punto de vista procaz, juvenil y gregario, así que por favor, no me matéis si mis comentarios parecen sacados de la basura. Gracias. ¡Y, como os dije en la primera parte de mis lecturas, sigo en lo mismo! ¡Qué novedad! Sigo de sarcástica, además de seguir con mis riffs iomminianos. Me tomo más tiempo dedicado a la ilustración, por fortuna y por mencionar una mejora. Más, más basiliscos y gallos. Y ahora agregadle sapos, ranas, ratones y pájaros. Y muchas ganas de seguir con este pequeño blog.

19. Porno de Irvine Welsh (Anagrama) De este libro me gustaría quejarme un poco. Me ha gustado, sí, mucho, pero tiene una tinta a fan-fic, más que a continuación de Trainspotting, lo cual me ha atrofiado un poco el cerebro. Y fue peor esa sensación después de haber visto la película (que también me agradó, va, más no me encantó). Si os ha gustado muchomucho Trainspotting no os recomendaría leerse éste, digo, podría Trainspotting ser un libro conclusivo y ya está. Pero si os gusta mucho el mundillo de Welsh, qué va, ¡leedlo! Yo lo he tomado como un librito "extra" de las hazañas de Franco, Mark, Simon y Daniel Murphy, que me vuelven loca y soy una fanática. Sí, si Irvine sacase otra continuación (no cuenta Skagboys, ¿eh?, además es precuela) me la leería sin rechistar. Lo único que realmente me echó para atrás de Porno fueron sus personajes mujeres. Insufribles.

20. El Golem de Gustave Meynrik Mi eme me recomendó con todo su corazón este libro. Sí conocéis un poquito mis locuras y obsesiones, sabéis mi fanatismo por el Rabino Loew. Bueno, pues, para resumir, el Rabino Loew es quien creó el Golem. Así que mi eme escogió bien. Ahora, este libro no trata sobre el Golem o el Gran Rabino, sino, sobre un barrio en Praga donde el mito del Golem es repetido y hostigado una y otra vez por los residentes, quienes están muertos de temor a la "posible" aparición del Golem. Athanasius Pernath, joven que presencia diversas atrocidades relacionadas al mito del Golem, se supone tiene un pasado de demencia y locura, por lo cual todas sus vivencias las cuestiona si son producto de su imaginación o son verídicas. Me podría poner a largar mucho más sobre uno de los mejores libros que he leído este año, pero, ¿sabéis qué? Haré una reseña, sí o sí. ¡Me hizo tanta ilusión este texto! Aquí tenéis un dibujito cutre de Meynrik.

21. Baudolino de Umberto Eco (Lumen) Si fueseis mi mamá creo entenderíais mi obsesión con este librito. Mi favorito de 2017, vaya que sí.  Pobre de mi mami, le atosigué tanto con Baudolino que ahorita mismito lo alucina. Lo leyó embarazada de mí, y le gustó, pero creo no tanto como a mí. Ella es más de El Nombre de la Rosa. 
Es una mezcolanza de tópicos, os lo confieso: que si los Reyes Magos, que si el Santo Grial, que si el vacío, que si Pndapetzim, que si Núremberg, que si los hunos blancos, que si faunos, centauros y ninfas, que si Federico Barbarroja, que si reliquias y falsificaciones de ellas... ¡Todo un revoltijo! Pero a la pluma de Umberto Eco, todo resulta mágico, maravilloso. Cité una pequeña discusión entre Borón y Adrzouni en el blog. Y un post con algunas criaturitas de Núremberg.

22. Fáctotum de Charles Bukowski (Anagrama) Este librito lo saqué de la biblioteca de mi pueblito. Recién haber finalizado Baudolino necesitaba algo que llenase mi alma; me decidí por el autor que me ha sido de salvavidas en etapas melancólicas de mi vida: Kowski. Qué más puedo decir que Bukowski siempre será de mis autores preferidos. Creo este es el primer libro recolector de relatos que leo de él. Los demás han sido novelas. La edición viejita de este libro (verde fosforescente) me agrada más que la nueva (roja), así que eso, extrañamente, me hizo disfrutar estéticamente más del libro (a pesar de tener una atroz etiqueta que aclama que el libro es perteneciente a la biblioteca).

23. Acid House de Irvine Welsh (Anagrama) Otro sacado de la biblioteca. Lo peor de todo es que yo no tengo credencial ni permiso de la biblioteca para sacar libros, pero mi querido siempre me salva de apuros, ¿a que sí? Y también era otra edición más vieja, y bonita. Pues, el libro es bueno. Tiene unos relatos flipantes y súper destacables. Otros poco memorables y hasta confusos. Ya sabéis, Welsh. Es un genio, pero aveces creo se presiona mucho. ¿Os lo recomiendo? Absolutamente. Y vale muchísimo la pena la mini novela que viene al final, Un Listillo.

24. El Libro de Monelle de Marcel Schwob (Clásicos Tomo) Olvidadme, y os seré devuelta. Pero qué bonito libro, muy muy bonito. Mi edición cuenta con otros cuentos de Marcel Schwob, además de El Libro de Monelle. Aquí podéis ver un fragmento que compartí en el blog.
Gracias a la bella Luna Miguel, Luna Monelle, LunaLunaLuna por divulgar este libro, y por ser el mayor motivo que me decidió a iniciar este blog.

25. El Ojo de Vladimir Nabokov (Anagrama) ¡Vaya librazo! Podéis ver mi reseña aquí, aquí, aquí. Fue la sorpresa del año; lo compré dudosa, un poco "al aventón". Me fié porque el autor es Nabokov. Pensé ¿qué puede salir mal con un libro de Nabo? Además es cortito. Pues vaya que es un buen libro corto. Un poco extraño, dudo que a todo el mundo le agrade. Se volvió un poco mi librito personal. Me fascinó, no me preguntéis porqué. La trama tan pequeña, pero tan cómica, tan psicótica y original, hostia. ¡Maravilloso, lo repito, maravilloso!

26. El Vizconde Demediado de Italo Calvino (Siruela) Otra pequeña maravilla del 2017. Leí a Calvino por la razón más trivial: fue influencia de Umberto Eco. Además este libro es de fantasía, tomando a juego la división de personalidad, la dualidad. Es una historia pequeña, de la que pronto hablaré ampliamente en el blog.

27. Pulp de Charles Bukowski (Anagrama) La señora muerte. El gorrión rojo. CélineCélineCéline. Céline sigue vivo. Henry Chinaski. Nick Belane. Es el mayor absurdo que he leído. Fue un regalo de mis padres. Me gustó, me encantó. Me gustan los absurdos de tales dimensiones. Me he considerado si hacer una reseña, pero ya lo leí hace mogollón. Uh, creo tendré que darle una releída. No me costará nada; me lo leí en tres días. Facilillo y buenísimo. No es como la demás obra de Bukowski, por lo cual me agrada no haberme iniciado con este libro (inicié con La senda del perdedor, ¡de mis libros favoritos!), pero, ya conociendo las gilipolleces de Bukowski, éste me fascinó.

28. El Doble de Fédor Dostoievski (Editorial Alianza) Otra quejilla de mi parte hará presencia a continuación: ¿Porqué demonios se les ocurre "resolver" el misterio del libro a quienes hacen los prólogos, describirnos de qué va el libro en el jodido prefacio, llenarnos de spoilers antes de siquiera iniciar la obra y arruinar la felicidad de descubrir el libro por ti mismo como lector? ¡Ni que fuésemos crías estúpidas! Por favor, si compráis El Doble con esta editorial, leed el prólogo hasta el final. A mí me arruinó la grata sorpresa que me esperaba. Pero, dejando a un lado éste inmenso error que nada tiene que ver con Dostoievski... Este libro es de los mejores que he leído en toda mi vida. Y Goliadkin es mi personaje favorito de todos. Ya está. Bellísimo. ¡Te amo, Dosto!

29. Escoria de Irvine Welsh (Anagrama) ¡Vaya drama! ¡Vaya miseria! Irvine es uno de mis autores predilectos por cómo retrata la miseria humana, sin tapujos ni eufemismos. Y aquí lo ha hecho de maravilla, de nuevo. ¡Grande Irvine! Además, Bruce Robertson es admirador de Deep Purple y les hace mención una que otra vez en la novela, jó. Si queréis iniciar con Irvine les recomiendo éste o Trainspotting. No iniciéis con sus cuentos, son buenos, pero podrían echaros para atrás. Oh, y también os recomiendo la película. Cerdos, policías (¿qué no son lo mismo?),

30. El Hechicero de Vladimir Nabokov (Anagrama) Justo ahora, al mismo tiempo que redacto esto, estoy redactando mi reseña para esta novela... Sí, cinco meses después de haberla leído, ¡qué buena idea, Caterina! Pero, ¡qué bonito libro es éste! Os lo leéis de una sentada, os lo aseguro. Ojo, a la gente asustadiza, no os recomiendo este libro. Contiene material sensible, que, a la pluma de Nabokov, parece un cuento de hadas, un cuento romántico. Pero sigue siendo tristísimo y atroz.

31. Escritos de un viejo indecente de Charles Bukowski (Anagrama) ¡Qué edición me tocó! Mi querido y yo fuimos a una feria del libro que aleatoriamente (a mi parecer) llevaron a cabo en nuestro pueblito. La mayoría de los stands de libros contenían mera basura comercial, libros huecos y de auto-ayuda. Ya sabéis. Escoria. Pero, milagrosamente estaba un stand bellísimo: contenía libros sobre alquimia, la cábala (u otras cosas que pudo haber escrito Belbo, eh, eh), sobre los templarios, sobre astronomía, novelas de todas clases y colores. Mi querido acompañante felizmente encontró dos libritos de Kowski y me llamó. Eran "La máquina de follar" y éste. Ambas en ediciones de los sesentas. ¡Me tuve que comprar una de ellas! Aquí podéis ver mi cara-de-tonta y el libro.

32. Cumbres Borrascosas de Emily Brontë (Editorial Mateu) Quería, decididamente, leer otra mujer este año. No suelo leer mujeres. Tengo tantos títulos que leer, -en su mayoría escritos por hombres-, que olvido a las mujeres, ¡ay! Joder, éste libro. Librazo. Según mi año en Goodreads este es mi libro leído más famoso del año. Sí, efectivamente, es muy famoso. Pero sí que se lo merece. No quiero manchar la belleza de este libro con una opinión gregaria, así que sólo os digo que tenéis que leerlo. Seáis mujeres u hombres, tenéis que leerlo.

33. Carta a mi juez de Georges Simenone (Editorial TusQuets) Posteriormente a haber leído Cumbres Borrascosas, me quedé bloqueada. No encontraba ningún libro que me satisface igual. Mi eme me recomendó a Simenone, lo cual me parecía ideal porque realmente quería -y quiero- leer literatura francesa. Mi eme tiene una pequeña colección de Simenone en un rinconcito de la casa, y me decidí por este. Milagrosamente no leí la sinopsis porque ahí te spoilean todo. El libro me hizo pasar buen rato, pero meh. No me encantó.

34. Ada o el Ardor de Vladimir Nabokov (Editorial Grijalbo) Tengo sentimientos encontrados con este libro. Me gustó pero me desagradó. A su vez. No me preguntéis porqué. Es un libro fascinante, bellísimo. La primera ucronía que leo. Como seguro sabéis, esta es la historia incestuosa entre Ada e Iván -y aveces Lucette-, tres hermanos de clase alta que residen en una mansión campestre. Conocí a un señor con quien platiqué de este libro. Un señor muy encantador. 
Mas hubo algo que no me hizo sentir completa. No sabría perfectamente mencionar qué fue lo que no me encantó de esta novela. A mi parecer, -que no del todo es acertado, a pesar de que el objeto de mi análisis es mi propia opinión-, es la escasez de acontecimientos que ocurren a lo largo de la novela. No ocurre mucho en quinientas páginas, más amor y desamor. Eso creo es lo que no me agradó mucho. Fuera de ello, una novela bella, en su poética prosa Nabokovniana.

35. El hombre invisible de H.G. Wells (México Lee) Aquí tenéis reseña de este título, de mis primeras lecturas de ciencia ficción. Terriblemente bueno. ¡Ese Griffin es todo un personaje! Meh, no me apetece escribir algo aquí sobre este libro. Repetiría lo mismo del post dedicado al libro.

36. La condesa sangrienta de Alejandra Pizarnik (Libros del Zorro Rojo) Es un pequeño libro de tan sólo cincuenta páginas que no te deja mucho. Eh, me gustó, de todos modos. La prosa de Pizarnik es fabulosa. Y, además la edición está ilustrada por mi querido Santiago Caruso. Sí, se los recomiendo a pesar de todo. Digo, no te lleva más de un ratito el leer este libro. Es sanguinario y grotesco. Muy bien escrito. Sabéis, es Pizarnik.

37. La Metamorfosis y otros cuentos de Franz Kafka (Editores mexicanos unidos) ¡Eah, leyendo clásicos después de mucho tiempo de habérmelos propuesto! Pero, finalmente me lo he leído, jó. Hay tanto que discutir sobre este libro. No me leí todos los cuentos que contenía mi cutre-edición, pero me los leeré prontito. Leí, obviamente, La Metamorfosis, El artista del hambre, El artista en el trapecio y El Buitre. Estos relatos están llenos de desesperación y angustia. Me he auto-retratado múltiples veces con cuerpo de gusano, de larva o de escarabajo. Como soy una jovenzuela llorica, buscaba identificarme con Gregor Samsa, lo cual por fortuna no conseguí. Que yo soy Goliadkin, hostia. Bueno, para dejar de largar con tontadas, Kafka se ha vuelto de mis autores preferidos. ¡A atacar El Proceso y El Castillo! ¡Sí que sí! Aquí tenéis un dibujito de Kafka todo art-nouveau que me apeteció hacer.

38. Si te gustó la escuela, te encantará el trabajo de Irvine Welsh (Anagrama) Sí, otro de Irvine Welsh. Perdonad mi obsesión. El próximo año, máximo, si es que me leo otro de el, me leería uno. Hay que dejar descansar a este autor. Pero, centrándonos en el libro con el mejor título de todos los tiempos, sólo queda decir que el contenido no es tan bueno como éste. Mi querido estaba picado con el título; ni se diga yo. Definitivamente no de lo mejor de Welsh, no, no. Un libro que leí y que he olvidado casi por completo. No fue malo, para nada, más no fue algo memorable.

39. La Vuelta de Tuerca de Henry James (Editores mexicanos unidos) Si pucháis aquí podréis ir a la reseña que redacté hace un mes. Muy mal redactada, por lo cierto. Igual que el de Wells, no tengo mucho que decir aquí. Perdonadme.

40. Crimen y Castigo de Fédor Dostoievski (Porrúa) Mi edición ha sido completamente destrozada por mí. ¿Por qué? Por que la he llenado de corchetes, fragmentos subrayados y esquinas dobladas. Me prometí, a mediados de año, el leer una gran novela para cerrar el año y hacerlo una "tradición" para mí misma. Quería que fuese Dostoievski con su Crimen y Castigo (el próximo año planeo Los hermanos Karamázov, a ver si sí). Este libro, en relación a algunos sueños que tengo, marcó un antes y después. Todos los personajes son magníficos, joder, todos están bien zafados. Ay, la amistad voluble entre Raskolnikov y Razumikhin meencantómeencantó. Comencé a leerlo una tarde ya obscura, en una cafetería; aquel día que Raskolnikov conoce a Marmeladov... O, cuando lo terminé, manché el libro con lágrimas emocionales. El mejor cierre que le pude haber brindado a 2017. Como he visto a mucha gente titular este libro de esta forma, pues yo igual lo titularé como los demás: El Libro.

Lo que os puedo decir es que este, este jodido año ha sido el más feliz de mi corta vida. Tuvo sus altibajos, por supuesto, principalmente altibajos de niñata emocional. Fue el año de mi reencuentro con la lectura. Fue el año donde comencé a quererme a mí misma y a mi físico. Fue el año de dejar de ser nini y dedicarme a estudiar con disciplina y por cuenta propia. Fue el año de volver a enamorarme con la ilustración y la creación de artes plásticas. Fue el año de adorar a mis padres a tope. También fue momento de dejar a las nínfulas dentro del mundo literario. Dejarlas a donde pertenecen de una vez por todas.

¡Disfrutad de este 2018!

lunes, 25 de diciembre de 2017

Mis 10 lecturas preferidas de 2017 + proposiciones literarias y artísticas para el 2018.

J. J. Grandville

10. Crónicas Marcianas de Ray Bradbury (Editorial Booket)
9. Opus Nigrum de Marguerite Yourcenar (Alfaguara)
8. El Golem de Gustav Meyrink (Clásicos Universales Fontana)
7. Trainspotting de Irvine Welsh (Anagrama)
6. De noche, bajo el puente de piedra de Leo Perutz (Editorial Océano)
5. Crimen y Castigo de Fiódor Dostoievski (Editorial Porrúa)
4. El Doble de Fiódor Dostoievski (Alfaguara)
3. El Ojo de Vladimir Nabokov (Anagrama)
2. El Nombre de la Rosa de Umberto Eco (Lumen)
1. Baudolino de Umberto Eco (Lumen)



Estas lecturas, como es obvio, fueron leídas por mí en 2017, más no fueron publicadas este año. Ninguna de mis lecturas de 2017 fueron publicadas en este mismito año. Y como os has de dar cuenta, todas son ficción o novela. Como la lectura es un pasatiempo mío, con el propósito que se vuelva de pasatiempo a estudios y trabajo en un futuro, aprovecho mi juventud y libertad leyendo ficción, para que en un futuro me dedique gustosa a ensayos y no ficción.
Leí cuarenta libros este año, y vaya, éstos son los diez que más me gustaron. Por supuesto hubo otros libritos fascinantes, pero, cerrándome y forzándome a escoger sólo diez, éstos serían. Se podría considerar que están en orden de cuánto me gustaron, Baudolino siendo mi preferido y Crónicas Marcianas mi "menos favorito" entre mis preferidos. Pero varia dependiendo de mi humor. Creo serían los cuatro primeros los únicos situados en una posición inamovible.
Para este 2018 me he propuesto diversas cosillas, literarias, artísticas y de estudio. La mayoría son demasiado cutres y bobas, pero eh, que está divertido proponerse cosas para hacer en un año.
Vamos a ver, me he propuesto el leer uno o dos cuentitos de Nabokov al mes, como ya mencioné en el post de Se habla ruso. Me propuse leer más novelas gráficas, cómics y un poquillo de Mafalda a diario.  Me propuse leer más terror, y voy preparada para ello con novelas del gótico y demás (te amo editorial Valdemar, pero porqué tan costosa, porquéporqué).
Con respecto a la ilustración y demás, me he propuesto hacer ilustracioncillas basadas en libros aleatorios y ver cómo terminan. Veremos que hago, veremos que termino haciendo.
Gracias a todos los visualizadores de éste pequeño blog. Son pocos, pero muy queridos por mí.
2018 será un año bueno, lo veo venir. Qué ganas de comenzarlo.

martes, 24 de octubre de 2017

Las crónicas presenciadas por Mickey Forester de unos nefastos chutómanos: una reseña de Trainspotting de Irvine Welsh.

Adriaen Collaert

Había visto la adaptación al cine dirigida por Danny Boyle hace unos añitos. Tenía un kick con las películas trágicas y de finales depresivos, afición formada por Requiem por un sueño (libro de Hubert Selby Jr. y adaptación al cine por Darren Aronofsky), causando que esta película no me gustase mucho (¿final feliz?). Quería muerte y sangre y a una multitud mutilada con jeringas... al parecer.
Pero me había prometido leerme este librito. No sé porqué. La consideraba una lectura de mero morbo y destinada para -solamente- pasar el rato. Recuerdo era el sexto lugar en mi lista de "por-leer" en mi Goodreads, desde que lo abrí en Julio de 2015.
En ésta primera novela de Irvine Welsh se cuenta la vida de numerosos jóvenes y adultos, residentes de Edimburgo, a finales de los años ochenta. Cada uno de estos personajes tiene algún problema de adicción de drogas, necesidad extrema de violencia y/o de sexo, problemas familiares y también problemillas triviales del día a día.
Welsh nos cuenta el no-tan-precioso lado de Edimburgo; el lado de Edimburgo lleno de heroína, extremadamente portador de VIH y violentísimo.
La historia se centra en Mark Renton, un chaval que vive con sus padres y es adicto al caballo. Hace numerosos intentos de dejar de drogarse, más siempre recae y recae. Un chaval crítico, que se cuestiona diversos porqués, un poco misántropo, y consciente de que la vida es una escoria.
Simon Williamson, alias Sick Boy, es un antihéroe proxeneta, machista y abusivo. Su personaje se desarrolla tremendamente en Porno, más en Trainspotting se le presenta como el mejor amigo (vaya mejor amigo) de Renton, de quien abusa y a quien manipula. El centro de atención del grupo gracias a su atractivo físico, Simon es un aprovechado y un interesado en la mas mínima posibilidad de estafar a alguien. Y, lo más guay de la locura de Sick Boy, son sus pensamientos internos, quienes se los imagina discutiéndolos y argumentándolos con Sean Connery. Shí, Shimón es un eshcosésh demente.
Oh, y qué les puedo decir de Francis Begbie. Un personaje fantástico, completamente demente y fuera de sí. Me encantan los personajes psicópatas, pero no todos llegan a ser tan desgraciados como Begbie. Francis causa terror a todos sus "amigos", les somete y les tiene amenazados bajo toda circunstancia. Se mofa de todos sus conocidos adictos a la heroína, ya que el no se droga ni inyecta nada; guía esa apatía que le tiene a la vida hacia la ejecución de violencia y a el alcohol, más no la canaliza a las drogas.

"[...] Con Sick Boy, al menos, es de esperar. Renton y Spud quedan horrorizados al percatarse que Begbie ha ligado. Está de palique con una mujer que tiene cara bastante bonita, piensa Spud; pero un culo gordo, observa Renton con maldad marujil. Algunas mujeres, pondera Renton con maliciosa envidia, se sienten atraídas por los tipos psicopáticos. Generalmente pagan un alto precio por este defecto, llevando vidas horribles. Como ejemplo, cita presuntuosamente a June, la novia de Begbie, que en estos momentos se encuentra en el hospital dando luz al niño."

Spud, Spud, Spud. Mi querido Daniel Murphy. Un pobre chaval que asume el papel de chivo expiatorio en el grupo de Renton, Francis y Sick Boy. Un buen tío, mi narrador preferido, ¿sabes? Una personilla débil y frágil, drogadicto como sus compañeros pero haciendo lo posible por complacer a la gente y sacrificando su felicidad en todo momento. Spud padece un poco el síndrome del impostor, cosa que me hizo sentirme identificada con múltiples pensamientos suyos y reacciones a diversas situaciones.
También se encuentran diversos personajes más, no tan trascendentes, como Tommy Lawrence, Segundo Premio, el genial Mickey Forrester (interpretado por nada más ni nada menos que el propio Welsh en la película), la feminista Kelly y la ninfulilla de catorce años, Dianne Coulston.
Y os quiero contar sobre mi personaje favorito: Dave Mitchell. No, este personaje no sale en la película. Es especial del libro (no por eso me gusta, ¿eh?, no soy tan pedante). Este personaje aparece a mediados de la novela como una historia completamente ajena a Renton y compañía. Su historia es breve, muy breve. Su historia se cuenta en el capítulo Mala Sangre. No redactaré nada sobre su historia, que sea una sorpresita (tal vez una sorpresita desagradable) para el futuro lector.

"Hay alguien más en la habitación conmigo. Es Spud, creo. Es difícil decirlo en la oscuridad.
«Spud...Spud.»
No dice nada.
«De verdad que hace un frío de los cojones, tío.»
Spud si en realidad es él el capullo sigue sin decir nada. Podría estar muerto, pero probablemente no, porque creo que tiene los ojos abiertos. Pero eso no significa una puta mierda."

La novela está narrada con múltiples juegos de palabras y modismos tremendamente escoceses. La voz narrativa varia en cada capítulo: en un capítulo puede narrar Spud, así como en el siguiente narrar Begbie, variando las perspectivas y los acontecimientos que le suceden a cada personaje. Nunca se menciona quien está narrando, pero, dependiendo de los modismos y las expresiones utilizadas, uno como lector se da cuenta qué personaje tiene la voz en ese momento. A veces el narrador es omnisciente, prácticamente siendo el narrador Welsh.
Como ya os mencioné, Trainspotting tiene su secuela llamada Porno (2002), la cual no le es fiel como secuela al libro, sino, como secuela a la película. En Porno hacen aparición diversos personajes de Cola (2001), otra novela del mundo de Welsh. Y luego, en 2012 Irvine escribió una precuela llamada Skagboys, donde se narra la vida de Renton, Sick Boy, Begbie y Spud antes de las adicciones.
Personajes que viven en la miseria por su carencia de ilusiones, poseedores de una visión de la vida como algo aburrido y rutinario, quienes prefieren morir y tener tendencias autodestructivas porque saben que la vida no mejorará para ellos ni para nadie.
Esta novela es un puñetazo al estómago. Pero un puñetazo que se agradece. Es que, tío, este libro se merece que rompa la "seriedad artística" en mi blog y ponga un gif de Begbie. ¡De las mejores lecturas del año, ostras!



Ambas citas sacadas de "Trainspotting" de Irvine Welsh, traducción de Federico Corriente, Editorial Anagrama, edición mexicana en Compactos, 2013.

martes, 15 de agosto de 2017

Los cuentos tristes y sexuales de Irvine sobre el establecimiento de agenda.

 Jan Provoost

«[...]
Se detuvo, viendo reflejado en mis ojos su creciente ridículo. «Escucha, Brian. Sé que crees que eres una especie de superradical y que yo soy una especie de cerdo fascista reaccionario. Pues tengo noticias para ti: soy un socialista, un sindicalista. Sé que tu sólo me ves como una figura trajeada del establishment, pero si los Tories se salieran con la suya, habría chavalines bajando a las minas. Soy tan antiestablishment como tú, Brian. Sí, soy propietario de mi hogar. Sí, vivo en una buena zona. Sí, estoy casado y tengo dos hijos. Me voy de vacaciones al extranjero dos veces al año y conduzco un coche caro. Pero soy tan antiestablishment como tú, Brian. Creo en los servicios públicos, en que la gente es lo primero. Para mí es algo más que un cliché. Para mí, estar en contra del establishment no consiste en vestirse como un vagabundo, tomar drogas y asistir a esas juergas con drogas incluidas. Ésa es la salida fácil. Eso es lo que quiere la gente que controla las cosas; que la gente no participe, que tome el camino fácil. Para mí supone llamar a las puertas de la gente en una tarde fría, y asistir a mítines en el hall de un colegio para que vuelvan los laboristas y se vayan Mayor y su pandilla.»
«Ya...»
Este tipo hace que la palabra gilipollas esté de más.»

Irvine Welsh, "Acid House"

Cuentitos de Welsh. Nunca había leído historias cortas escritas por él. Y, como siempre, no me decepcionó. Crudo, realista y satírico. ¿Qué más puedes pedir? Hubo historias con las que no me clavaba mucho, pero otras... hostias. Principalmente la "mini novela" de al último Un Listillo. No me peguéis por lo que escribiré a continuación si es que difieren en su punto de vista: la obra de Welsh se me figura una mezcolanza entre el análisis mental al ser humano como el que hace Milan Kundera a sus personajes y las hazañas e historias sobre fracasos y adicciones como las de Bukowski. Ya no puedo escribir más, me están carcomiendo los mosquitos. Ha det, leed a Welsh. Os lo recomiendo.

viernes, 14 de julio de 2017

Scruffy Murphy's, Chanchullo N.° 18.747, Sylvie, y muchas más guarradas.

Jerónimo Bosco

«[...]Pero a Rab no le molesta en absoluto, porque a continuación nos deja un poco flipadas a ambas, a Lauren de forma evidente, pero a mí mucho más de lo que dejo traslucir. Le pasa un brazo alrededor a Lauren y otro a mí y nos besa por turno en la mejilla. Veo a Lauren ponerse rígida y ruborizarse a más no poder, y yo experimento un arrebato de calentura y una inoportuna reacción de alerta a la vez. «Las dos sois hermosas», dice con diplomacia, ¿o será convicción? Sea lo que fuere, resulta certero, y me muestra un descaro, una profundidad y una capacidad expresiva por su parte con las que simplemente no contaba. Y de igual forma que apareció, se desvanece. Mientras retira los brazos, añade con calma: «¿Sabéis? Si vosotras no estuvierais aquí, habría mandado esta asignatura a la mierda. Estamos hablando de analizar películas como unos críticos hijos de puta, cuando ni nosotros, ni ninguno de los capullos que nos dan clase hemos tenido nunca una cámara entre las manos. Lo único que nos enseñan es a quejarnos o a lamerle el culo a gente que tiene los huevos de mover el culo y ponerse a hacer algo. Es para lo único que sirven las licenciaturas en arte: para fabricar otra hornada de zánganos.»»

Irvine Welsh, "Porno"

Pero qué guarros. Ay, cómo los quiero.
(Mi dinero está desapareciendo en libros de Irvine Welsh, por si preguntáis).

miércoles, 5 de julio de 2017

Los libros que he leído el primer semestre de 2017 y un pequeño comentario de cada uno.

Henry Ware Cattell

Esta mitad que llevamos del año ha sido para mí de lo más curiosa. Mucha gente ha aparecido y mucha otra desaparecido. Mi cabello ya no es tan pelirrojo, no me he pintado las raíces. He decidido ser historiadora y tal. Tengo que estudiar bastante para el bachiller, lo cual me agrada, me agrada tener cosas que hacer. No he sido tan mediocre y sí he leído bastante. Oh, milagro. 
Mucha música Iomminiana (quién sería yo sin mis riffs), mucho art nouveau kitsch, mucho fanatismo por la obra de Eco y Welsh, muchas ganas de leer a los Beats, muchas películas malas, muchas náuseas y dolores de cabeza sin razón alguna, mucho vagabundear por el pueblo, mucho café, muchos basiliscos y gallos, muchos 'bocetitos' mediocres hechos por mí y muchamucha azúcar en Ninfulolandia (no me quejo por esto último, lo opuesto).
Antes de comenzar con este post, quiero decidles que este blog es lo mejor del mundo para mí. Como un diario personal, un pequeño proyecto y tal. La motivación para redactar posts también ha formado parte de esta mitad año... Pues, ahora sí, al post.
Los librillos estarán ordenados por como los leí cronológicamente.


1. El Hombre Duplicado de José Saramago (Porrua). Inicio de año. Y vaya qué inicio. Saramago fue quien me hizo retomar la lectura hace unos tres años con "Ensayo sobre la Ceguera". Este es el segundo libro que leo de él. Quería leer una novela con el tópico del doppelgänger. Soy una necia. La obra de Saramago es complicada de leer: son inexistentes los signos de puntuación más allá de la coma y punto. Y luego le agregamos que en este libro hay dos personas iguales físicamente. Completo destroce mental. Pero se goza. Una maravilla.

2. Cartero de Charles Bukowski  (Anagrama). Les seré honesta. Este libro me decepcionó un poquitín. Pero tengamos en cuenta que es de los pininos de Bukowski. Como siempre en las obras de Kowski, este libro está lleno de humor. Lo compré en una pequeña feria del libro que hubo en mi pueblo. Llevaba el dinero exacto para comprarlo, ni un peso más, ni uno menos. Como ya he dicho, no me convencía mucho, pero el final me dejó feliz y satisfecha. 

3. Crónicas Marcianas de Ray Bradbury (Booket). Si alguien me pidiese una recomendación de un libro magnífico y único, diría que éste. Éste, éste, éste. Es la hostia de hostias. Había leído Fahrenheit 451 de mi querido Bradbury y me gustó, pero ahí se quedó, en "me gustó". Este es uno de los mejores libros donde he posado mis ojos. Página tras página, me daba una sensación de soledad, sentía un frío inmenso. Como si me fuesen a atrapar y a matar. ¿Quiénes? Ellos, los hombres negros, los hombres gato, los hombres de marte. Nunca había sentido tantas sensaciones al leer un libro. Una soledad surrealista. Os lo recomiendo, definitivamente. Increíble.

4. La tabla de Flandes de Arturo Pérez-Reverte (Alfaguara). No recuerdo mucho de este libro. Se borró casi completamente de mi memoria, y no porque no me haya gustado, porque sí me gustó. Pero para mí no es un libro trascendental. Está divertido, muy divertido. La historia es un poco pedante, incluso puede llegar a poner de mal humor al lector. Pero Pérez-Reverte logra engancharte con la trama. Es una buena lectura para pasar el rato. O como yo, para salir a tomar el café con tu papá.

5. Opus Nigrum de Marguerite Yourcenar (Alfaguara). Después de la maravilla de maravillas que es El Péndulo de Foucault de mi amor Umberto Eco, esta es la novela más "pesada" que he leído. Yourcenar es una genio, no hay más. Zenón es un personaje tan profundo, tan hermético e inigualable, que me recuerda un poco al enigma mental que sería Humbert Humbert o Jean-Baptiste Grenouille. Zenón es un médico y alquimista del siglo XVI, ateo. Un eterno vagabundo, pero en cierta manera, un vagabundo que cuenta con un destino. Esta novela es sólo la historia ficticia de este médico nómada, pero Yourcenar sitúa perfectamente al lector en la época donde acontece la Reforma Protestante, la transición de la Edad Media al Renacimiento. Como futura historiadora, Zenón y los demás personajes que le acompañan en su travesía de vida, forman para de mi corazón (por más cursi que suene). Obscurum per obscurius, innotum per ignotius.

6. El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson (Libros del Zorro Rojo). Aparte de la Feria del Libro donde compré Cartero de Kowski (la cual fue una pequeña feria de fin de semana), donde conseguí este libro fue en una feria más grande y especial. Había varias editoriales extranjeras, libros antiguos y demás. Soy seguidora y compradora compulsiva de la editorial Libros del Zorro Rojo. He comprado otros varios libros anteriormente (que no he leído, ostras), entre ellos unos ilustrados por el genio de Santiago Caruso. Esta edición de Dr. Jekyll y Mr. Hyde está bellamente ilustrada con unas acuarelas por Mauro Cascioli. Este cuento es la hostia (ven y pégame Nabokov). Más doppelgängers, por supuesto. 

7. Tráeme tu amor y otros relatos de Charles Bukowski (Libros del Zorro Rojo). Bukowski no deja de enamorarme. El cuento "Bop, Bop, contra aquel telón" me hizo pasar un rato flipante. Lo compré junto a El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Las ilustraciones de Crumb me recuerdan a alguna portada de Mad o similares, ¿habrá hecho alguna ilustración Robert Crumb para Mad? No lo sé. Debería investigar. La sátira y humor de Bukowski son de mis preferidos. Una buena medicina para cuando se esté triste.

8. El Nombre de la Rosa de Umberto Eco (Editorial Lumen). Ay, mi amado Guillermo de Baskerville, ¿qué hemos hecho nosotros los viles mortales para merecerte? Todo, absolutamente todo sobre este libro es magnífico. Jorge de Burgos es el personaje más enigmático jamás inventado (por lo que es obvio, ¿no, Borges?) Hace unos dos años me decidí a leer este libro. No entendía nada. Leí treinta páginas y me rendí, já. Y este año realmente me impuse a leerlo. Le entendí perfectamente. No sé si es porque estoy mejor situada en todo esto de la historia y tal, o qué (o simplemente que hace dos años era sólo una niñata). Pero me enamoré de esta novela. Los personajes son maravillosísimos. Dios mío. Una novela situada en la Italia de 1327, donde ocurren asesinatos entre los monjes de una abadía, hay una biblioteca prohibida, hay gatos como basiliscos y donde llegan Adso de Melk y Guillermo de Baskerville a hacerla de detectives. Todo ocurre en tan sólo siete días. Grandes partes de la novela están centradas en largas reflexiones sobre la religión y su tesis, sobre su historia y filosofía. Eco originalmente quería nombrar a la novela Adso de Melk, así, sencillísimo. La idea me fascinó, lástima que no le nombró así. Oh, mi queridísimo Adso. ¿Se puede llegar a enfermar de fanatismo por una novela, por unos personajes? Porque totalmente me sucedería con esta y con Trainspotting. Me volveré loca explicando cuanto amé esta novela, es demasiado. Me hará daño. Vale, pues, leedla y me lo agradecerán. 

9. El Jugador de Fiódor Dostoievsky (Colección Salvat). Éste es el primer libro que leo de Dostoievsky. Realmente tengo ganas de leer "Crimen y Castigo" y "El Doble" (ya me conocéis, doppelgängers y tal). Y ni se diga cuánto me gustó este libro. Pueden leer una cita del libro publicada en este blog aquí. Alexéi es un personaje increíble, un personaje a la semejanza del autor. Es una novela semi autobiográfica, donde Dostoievski habla de su adicción al juego a través de Alexéi. Además, se dice que esta novela se la dictó Dostoievski a Anna Grigórievna Snítkina, terminándola en veintiséis días, justo cuando en otros horarios, él comenzaba a dictarle a Anna Crimen y Castigo. Las aventurillas de una familia rusa en Alemania, básicamente eso es. Adoré a Dostoievski, adoré a Alexéi.

10. La campana de cristal de Sylvia Plath (Edhasa). Una lástima de traducción. Errores de ortografía por doquier (culpad a la traductora, si vais a hacer una traducción al menos hacedla bien, no sé, yo digo, eh). No tengo mucho que decir, siquiera recuerdo el contexto de mi vida mientras leía esta novela. Admiro a Plath, sus poemas son la hostia, pero... esta novela simplemente me hizo sentir una tremenda pérdida de tiempo. Lo que me agradó fue que realmente me hizo sentir triste mientras la leía, por la historia. La historia es triste, increíblemente triste. Un poco desesperante. Pobre Plath, como le quiero. Conseguiré la novela en su idioma original, que reverenda blasfemia hicieron con la jodida traducción. Ayyy.

11. La dama y el unicornio de Tracy Chevalier (Alfaguara). No me había convencido la redacción (o traducción, en este caso) de Chevalier con "La dama del arete de perla". No sé. Pienso darle una segunda oportunidad a ese libro ya que este me gustó bastante, -y aparte, "La dama del Arete de Perla" trata sobre Vermeer y la Mona Lisa holandesa, sí sí sí, eso me flipa-. La dama y el unicornio trata, en cambio, sobre -como dice su nombre- de los siete tapices de "La Dama y el Unicornio" y como los llevaron a cabo. Hay una nínfula en la novela: Claude Le Viste, la cual se fascina con Nicolas, un pintor de edad más grande.
«Cuando tuve la seguridad de que Nicolas venía a casa, supe también que tenía que verlo. C'est mon seul désir. ¡Ah! Ése es mi hombre. He pensado en él a todas horas de todos los días desde que lo conocí. Como es lógico no le he dicho nada a nadie, a excepción de Béatrice, quien, para mi sorpresa, no se ha mostrado muy amable con él. Es la única falta que le encuentro. Estaba describiendo sus ojos: cómo son tan marrones como castañas y tienen patas de gallo, de manera que parece un poco triste incluso cuando claramente no lo está.»
Me gustan los tapices de La Dama y el Unicornio. Me gustan las novelas históricas. Me gusta Nicolas des Innocents.

12. De noche, bajo el puente de piedra de Leo Perutz (Océano). Magia. Magiamagiamagiamagia. Judíos. El barrio judío de República Checa. Mi amado Rodolfo II y su trágica desgracia. El magnífiquísimo Rabino Loew también hace aparición. Mordejai Meisl, sólo de pensar en el me dan escalofríos. Él, Mordejai, fue un mago en la vida real, os lo juro. Mi mamá me decía "lee este libro, te enamorarás", pero yo no quería. Insistió e insistió (me alegra que lo haya hecho) y terminé por agarrarlo del estante de "favoritos" que tiene mi mamá en la sala. Una joya perdida, desconocida. Una pequeña fiesta de té con Rodolfo II, el Rabino Loew, Meisl, Johannes Kepler, Philipp Lang, Koppel-Bär y Jäckele-Narr. Click aquí para un fragmento graciosillo que publiqué.
Él, él se llamaba Mordejai Meisl, y nadie supo a dónde se dirigió con el tálero que robó Rodolfo II, ni si lo convirtió en dos táleros aquel día que lo adquirió.

13. La Despedida de Milan Kundera (TusQuets) Embarazos. Niños. Sexo. Músicos. Más sexo. Muchos críos. Me repugnan los críos. No quiero traer un crío al mundo y este libro describe perfectamente el porqué.  No quiero que se desespere como yo me desesperé cuando era una niñata (aún lo soy, pero me refiero más niñata aún) con unos padres freaks y marginados. ¿Porqué mi mamá sólo se dedica a los libros y a la aburrida historia y no va a fiestas? ¿Porqué mi papá se dedica a la mecánica y a las mates y no sale con amigos? ¿Porqué no tienen amigos? Y otros pensamientos de cuando era niña. Eh, pero ahora soy como ellos. Moríos todos, menos mis pás. Kundera se cuestiona: ¿Porqué las mujeres bonitas son pudorosas y las gordas feas son exhibicionistas? ¿Porqué los hombres engañan a pesar de estar enamorados de su pareja? ¿Porqué hay mujeres que les urge reproducirse? ¿Porqué hay mujeres que van de "yo puedo ser madre y padre" y traen a unos niñatos bastardos sin considerar que están siendo jodidamente egoístas? Si les gusta leer y analizar la mentalidad humana y las estupideces que se cometen, les recomiendo este libro, sísísí.

14. El sueño de Venecia de Paloma Días-Mas (Anagrama). Si en un futuro me veis como desquiciada de un lado a otro por Madrid, fascinada ante su historia, su arquitectura y arte, parte es por este libro. Días-Mas logra proyectar esa interrogante que, al menos yo, como artista me cuestiono a menudo: las obras que tanto nos fascinan, que tantos significados le adjudicamos, ¿serán acertados o realmente lo que quiso decir su autor no tiene nada que ver con las conclusiones actuales? Imaginaos el "Jardín de las Delicias" del Bosco, ¿todo según representa el cuadro será lo que Bosco realmente quería proyectar o nada más estaba teniendo una borrachera ergotónica? Váyase a saber. Esta novela cuenta la historia a través de los años de una pintura de dos amantes: Una cortesana de veintitantos años, y un chiquillo de 15, pintada por un esclavo liberto negro. Al pasar los años, de familia en familia, al final, se desvirtúa quién pintó la pintura y quienes son los modelos de ella. La conclusión de esta novela fue perfecta.

15. Trainspotting de Irvine Welsh (Anagrama). Vi la película Trainspotting antaño; recuerdo que no me había gustado mucho. Pero tenía ese mosquito que me decía "pero ¡el libro será diferente, el libro será diferente!" Bien... entre el libro y el filme hay muy pocas diferencias, así que lo que me decía a mí misma resultó no ser. Eh, eh, aguardad un momento, no estoy dando una conclusión. Este libro es lo mejor que he leído. Joder, los personajes. Fantásticos. Cuando leí este libro estaba pasando por una etapa emocional donde me encontraba siempre triste o cuestionando todo a mi alrededor. Este libro fue la mejor compañía. Spud fue la mejor compañía. Renton fue la mejor compañía. Demonios, incluso el matón de Begbie y el proxeneta de Simon fueron la mejor compañía. Gracias chicos, gracias Irvine. Volví a ver el filme de Danny Boyle después de leer la novela, con una nueva percepción y meencantameencantameencantameencanta. Me he vuelto una fanática del mundo de Welsh, ostras. 

16. Lolita de Vladimir Nabokov (Anagrama). La segunda vez que la leo. Mi propósito de esta re-lectura era analizar a Humbert para poder llevar acabo mi post sobre el doppelgänger en Lolita. Misión terminada; resultó más difícil de lo que pensé. Ah, pero cómo disfruté los días que me tomó redactar ese post. Me fascinan los libros psicológicos, los libros que analizan la mentalidad humana. Eh, pero si queréis leer más sobre mi opinión de Lolita y demás, pueden entrar al gigante post que hice del libro, ¿saben?

17. El Amante de Marguerite Duras (TusQuets). Como ya he dicho en el post citando a este libro, necesito mis libros con nínfulas en ellos. Me hacen sentir una Lolita, pero en realidad ya estoy muy vieja para serlo. El chino de Cholen, la madre, el hermano mayor y el hermano menor. Pero qué triste, tío. Ella no le quiere, ¿o sí? Él no le quiere. Y al día siguiente, ya lejos uno del otro, se quieren más que a nadie, más que nunca. El chino de Cholen. No seáis como Marguerite Duras, cuando ella tenía quince y medio. 

18. En el Camino de Jack Kerouac (Anagrama). Hice un trabajo para el bachiller sobre los Beats. Era un trabajo a escoger, y bueno, me enteré que Dean Cassady murió aquí en San Miguel de Allende. "Oh, ¿quién es Cassady?" Investigué. Me enteré que formaba parte de los Beats. Me moría por leer a Kerouac. Nunca había leído a Kerouac. Me faltan Ginsberg y Burroughs. Eah, un propósito para el resto del año: leer másmás de los Beats. Este libro fue como viajar por los Estados Unidos. Nunca me ha apetecido ir a USA, así que lo más cercano que estaré de ahí será por leer esta novela. Te quiero Kerouac. Larga vida al Jazz. Larga vida a Moriarty y a Paradise.


Espero el segundo semestre de 2017 esté muy lleno de todo lo que me ha gustado de este primer semestre.
He redactado esto en el Starbucks de mi pueblo -qué estúpidamente esnob que soy-, con mi libro de Porno escrito por Welsh al lado de mi portátil, tomando un poco de café que me dejaron para acompañar una chuche que me compré después de haber terminado mi café (tenía que acompañar la chuche con un poquitín de café, ¿saben?), sintiéndome enferma de náuseas y de gripe y claro, escuchando a Black Sabbath. Y les aseguro que dentro de seis meses estaré redactando sobre los libros que leí el segundo semestre de 2017 de la misma manera y con el mismo ambiente. Verán, ya verán.

sábado, 17 de junio de 2017

Mark Renton está en algún chutódromo mientras Sick Boy apalea a un perro foráneo.


«La consecuencia de esta actitud es que me han enviado a esta mierda de terapia/consejos. Yo no quería todo esto. Era esto o la cárcel. Empiezo a pensar que a Spud le tocó la opción blanda. Esta mierda me enturbia las aguas; confunde en vez de clarificar las cuestiones. Básicamente, lo único que pido es que cada cual se ocupe de sus propios asuntos y yo haré otro tanto. ¿Por qué será que sólo porque uno utiliza drogas duras todo quisque se cree con derecho a diseccionarle y analizarle?
Una vez que aceptas que tienen ese derecho, te unirás a ellos en la búsqueda de ese santo grial, esa cosa que te hace funcionar. Entonces les escucharás, y te dejarás embaucar hasta creerte cualquier teoría sacada del culo que escojan atribuirte sobre tu conducta. Entonces eres suyo, no tuyo; la dependencia se desplaza de la droga a ellos.
La sociedad inventa una lógica falsa y retorcida para absorber y canalizar el comportamiento de la gente cuyo comportamiento está fuera de los cánones mayoritarios. Supongamos que conoces todos los pros y los contras, sabes que vas a tener una vida corta, estás en posesión de tus facultades, etcétera, etcétera, pero sigues queriendo utilizar el caballo. No te dejarán hacerlo. No te dejarán hacerlo, porque lo verían como una señal de su propio fracaso. El hecho de que simplemente elijas rechazar lo que tienen para ofrecerte. Elígenos a nosotros. Elige la vida. Elige pagar hipotecas; elije lavadoras; elige coches; elige sentarte en un sofá a ver concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu, atiborrándote la boca de puta comida basura. Elige pudrirte en vida, meándote y cagándote en una residencia, convertido en una puta vergüenza total para los niñatos egoístas y hechos polvo que has traído al mundo. Elige la vida.
Pues bien, yo elijo no elegir la vida. Si los muy cabrones no pueden soportarlo, ése es su puto problema. Como dijo Harry Lauder, sólo pretendo continuar así hasta el final del camino...»

Irvine Welsh, "Trainspotting"


Recién vi la adaptación al cine por Danny Boyle y me flipó el hecho de que con este texto se inicia la película. Vaya frustración. Qué más da, aquí lo tienen.